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“La Fronda”: Un libro excepcional que nos transporta al Maldonado de antaño

Por:   /  6 abril, 2017  /  Comentarios desactivados en “La Fronda”: Un libro excepcional que nos transporta al Maldonado de antaño

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Lafronda

Por Ricardo Pickenhayn (*)

Leer “La Fronda” resulta un desafío apasionante. Este elaborado y concienzudo ensayo está más allá de los corrientes libros de historia, en donde sólo se enumeran los hechos del pasado de forma sucinta o enciclopédica. La finalidad de este trabajo que comentamos, no es la de hilvanarse, cómodamente, en ese dudoso rosario de los más destacados acontecimientos políticos ocurridos en los últimos, más de cien años.

Su impronta tampoco pretende defender ideologías ni marcar sectores partidarios. Por el contrario, el minucioso desglose, nos recuerda las auténticas anécdotas de aquellos viejos pioneros, reconocidos o anónimos, responsables del primer desarrollo. Aquella porfiada “senda” que permitiría, a la postre, la justificación de nuestro presente.

Quien reconoce la Punta del Este de hoy (incluyendo -por extensión- a todo el territorio de Maldonado) rara vez sabrá de su complejo y sacrificado origen. “La Fronda” no pretende, en consecuencia, ser un ensayo más acerca de los inicios fundacionales. Sus capítulos desarrollan la vida cotidiana de este enclave a partir del siglo XlX, cuando se comenzaría a consolidar -aquí- su variopinta población.

El periodista Gustavo Lafferranderie dedicó varias décadas de intensa búsqueda a este trabajo que, por voluminoso, no deja de ser sutil y seductor. Su principal atractivo emana del relato de la propia gente, recabado por intermedio del reportaje directo a los viejos pobladores; protagonistas de su destino. Éstos, hasta hace poco tiempo, pudieron relatarle, al tenaz compilador, aquellos “secretos” del devenir secular cuyo registro no suele permanecer en los anales de la historia oficial.

Ante tales vivencias, que Lafferranderie supo atesorar con esmero, se suma la labor de biblioteca, fruto de infinitas horas de lectura en las que encontró, entre tanta información dormida, aquellas perlas inéditas.

Por último, la honesta defensa del periodismo, su más querida profesión, en donde el autor hace un verdadero rescate de varios lustros a través del día a día de Maldonado en las crónicas de los diversos diarios que se publicaron tanto en la capital fernandina, como en su próxima vecina de San Carlos.

Nada sabido

Pocos saben que la próspera región que bien conocemos hoy, fue uno de los departamentos más pobres del Uruguay. Y que sus accesos “ hacia el resto del mundo” eran tan difíciles que desalentaban a todo emprendedor. En el presente siglo resulta impensable que uno de los mayores problemas de antaño fuera, por ejemplo, lo incontrolable que representaba el desmesurado volumen de arena; el cual, como un escurridizo fantasma silencioso, invadía toda la ciudad de San Fernando.

La supervivencia y el desamparo. La constante vigilancia del horizonte marítimo con la esperanza de ver, en el confín, un barco “salvador” que cambiara la monotonía del abúlico y pasivo destino. La vida social, el invierno, lo escaso del trabajo y las temidas enfermedades imposibles de tratar.

Pero en estas tierras de desesperanza, fueron llegando los primeros forjadores del futuro. “La Fronda” narra -también- la historia de aquellos “locos” y osados “conquistadores” dispuestos a entregar su vida en pos de un ideal. Paso a paso, el “desierto” se transformaría en nutridos bosques. Crecen las primeras industrias y las desoladas playas devienen en un prometedor puente Turístico y comercial hacia el exterior.

Lafferranderie, fue discípulo de R. Francisco Mazzoni, preclaro colonizador que se afincó, en pleno centro del pueblo y decidió construir, allí, su prometedora casa-museo (a principios del siglo XX) cuando a nadie se le ocurriría “una locura semejante”. Como otros pocos adelantados, que descubrieron el potencial de esta zona balnearia, Mazzoni insistió -entre otros frentes- desde las páginas de su “Senda y Retorno de Maldonado”, para proteger este histórico patrimonio.

En “La Fronda”, se citan varias de aquellas afirmaciones y vaticinios. También se rememoran jugosas anécdotas que el emblemático maestro contaba de forma ejemplar.

En la vejez del historiador, Gustavo Lafferranderie fue uno de los primeros guías del museo. En los años setenta, nos reencontrábamos con él siempre en verano y tuve, muchas veces, la suerte de compartir aquellas “rondas” en las que transmitíamos, al curioso visitante, alguno de tantos recuerdos que encerraba la emblemática casona del pueblo fernandino.

“La fronda” es un uno de esos libros fundamentales para comprender la verdadera identidad de Maldonado. Pero más allá de su gran valor documental, posee el auténtico encanto del relato contado y vivido por los abuelos. Por ello, esta obra es tan veraz como amena y entretenida.

Toda historia convencional, apenas representa un mínimo resumen de lo atávico. En cada década que pasa, vamos “simplificando” el avance del tiempo mediante los hechos más trágicos (o rimbombantes) que suelen ser los que siempre sobresalen. Pero la vida; como lo recalcaba Lennon “es eso que se escapa mientras pierdes el tiempo haciendo planes para el futuro”.

La diferente propuesta de “La fronda”, responde a esa rica cotidianidad mundana a la que nunca prestamos el debido interés.

Respaldada por los ricos testimonios que guarda su importante compendio literario, esta otra versión de los hechos proviene de la memoria y rescata esas vitales “fotografías instantáneas” que resurgen de los fugaces momentos del pasado. Cada fragmento de este pequeño universo se vuelve importante cimiento en tal correlato. Un verdadero tesoro, fundamental para el deleite y la consulta de generaciones venideras.

 

(*) Ceramista, docente y artista plástico.

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